Por Francisco Hernández Delgado
Si nos remontamos a la época aborigen los pobladores de la zona de Tahiche vestían al igual que en el resto de la isla con pieles de cabra; la llegada de los conquistadores implanta una nueva forma de vida y sobre todo el intercambio comercial supone la llegada a la isla de las distintas telas que unidas a las que se confeccionaban en la isla con lana, origina ron la aparición de distintas piezas de vestir y cuyas primeras referencias las hemos localizado en los protocolos notariales.
Allí figuran las camisas, enaguas, los pantalones blancos, mantas traperas y un rico muestrario que variaba según la condición económica de los testamentarios.
La mujer era la responsable del cuidado de la casa, de la educación de sus hijos y además colaboraba con las tareas del campo.
En un trabajo sobre los telares de Lanzarote, Vimos como las mujeres de Tahiche confeccionaban en sus telares numerosas prendas de vestir, así como también utensilios para la casa. En algunos protocolos leemos distintos tipos de colchas confeccionadas por las mujeres, como colchas de trapos, colcha confitada de lana, colcha de borreguilla y otras.
También las mujeres eran las encargadas de cargar sobre sus cabezas los odres de agua desde las maretas de la Costa y de la Gran Mareta de la Villa, muchas de ellas eran Lavanderas de las familias importantes de la Villa Capital y del entonces Puerto del Arrecife.