Espero que sea un hasta siempre

MARÍA JOSÉ RIVERA TORRES -Lanzarote
2° PREMIO

Querida Soledad, después de tantos años juntas tengo que despedirme de ti, no sin antes expresarle lo mucho que te voy a echar de menos.

¡Cuántos senderos hemos recorrido juntas!… ¡Cuántos atajos elegimos para evitar el dolor!

Cuando parecía que todo se derrumbaba y que un nuevo camino de lágrimas empezaba otra vez bajo nuestros pies, tú estabas ahí, siempre guardando mis penas, mis errores y mis tropiezos.

Fuiste para mí la hermana mayor que nunca tuve, la que me orientaba y ahuyentaba las sombras… Sombras terribles de fracaso; que se clavaban como aguijones en mi piel, que taladraban mi amor propio y mis ilusiones de futuro. Pero tú, impertérrita, fuerte como el roble que no dobla el viento, silenciosa pero potente, me susurrabas al oído lo que nadie más podía oír…“el tiempo todo lo cura y esas cicatrices servirán sólo para recordarte que alguna vez fuiste fuerte, te derrumbaste pero renaciste, aprendiste de tus errores y hoy eres libre. Dulces palabras que resonaban en mi conciencia cada vez que el hachazo del desamor volvía a habitar en mí.

Cuando “amar” ya no formaba parle de mis planes, apareció él. .. Una persona que pensé que no existía. Y yo quería quedarme contigo, luché por nuestra profunda amistad, para que nuestro vínculo no se rompiera, porque contigo me sentía segura y en paz, contigo era todo más fácil… me había acostumbrado a ti, a sentir el silencio de la felicidad propia…pero eran tan fuertes los vientos que me lanzaban hacia él que de repente llegó la primavera y se curaron los inviernos, inesperadamente el corazón hablaba en un tono diferente, con una melodía desconocida y me pregunté .¿tal vez es esto el Amor?. ¿Y si esto era el amor que era todo lo anterior? Estaba confusa, aterrada por iniciar un nuevo camino que tal vez desembocara como siempre en un nuevo fracaso, pero tú me animaste e hiciste que tomara conciencia de que sin fracasos no hay éxitos, sin derrotas no hay victorias y sin desamor no hay amor. Todo en esta vida es cuestión de equilibrios y es por ello que tengo que despedirme de ti (decirte adiós definitivamente o si será un hasta luego) pero me arriesgo, quiero ser valiente como tú me enseñaste y abandono la seguridad de tu compañía para embarcarme en este viaje sin saber a dónde me llevará, con la conciencia de que siempre tendré un puerto al que regresar… Tú!!

Ahí estarás preparada para secar mis lágrimas y enseñar a mis penas a nadar (porque las penas saben nadar, y eso lo sabemos bien). Sé que estarás, porque tú eres parte de mí, eres mi eco y mi refugio más seguro.

Sentimientos contra puestos me embargan; mi presente es vida, mi pasado eres tú (y deseo que siempre seas pasado, ¡pero te voy a echar tanto de menos!).

Adiós amiga, espero que esta despedida sea un HASTA SIEMPRE.
Teguise, a 25 de marzo de 2014

María José Rivera Torres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s