Pregón de Las Nieves 2013

Pregón de las Fiestas de Las Nieves
La Montaña 2013Benjamin Diaz Villalba- Las Nieves 2013

 Por: BENJAMÍN DIAZ VILLALBA

Vecinos de Teguise y de los pueblos de alrededor con especial devoción a la Virgen de Las Nieves; sean bienvenidos a estas fiestas a las que tengo el honor de dar comienzo con este humilde y sencillo pregón.
He de reconocer que a lo largo de los años, varios han sido los curas que me han pedido que sea pregonero de estas fiestas, imagino que por los tantos años dedicados a la labor de mantenimiento que intento llevar a cabo en esta ermita; y es en este preciso momento cuando me he sentido con las fuerzas suficientes para afrontar esta labor, como pregonero de las fiestas de este año 2013, que Don Alejandro nuestro cura de Teguise, tan amablemente me ha ofrecido; gracias Alejandro.


Una vez que acepté, los recuerdos de tantas cosas vividas en tantos años, no han dejado de sucederse. Al principio las vivencias venían a mi cabeza, sin orden; y mientras lo hacían, también venían las emociones de cada momento. Así que he ido engranándolas, hasta obtener lo que les voy a ir relatando.
Comienzo a tener recuerdos de estas fiestas, siendo yo un niño de unos 7 u 8 años. En los días próximos a las fiestas, los vecinos de Yaiza, de Uga y de varios pueblos de la vuelta abajo, hacían una peregrinación a la montaña, por devoción a la Virgen. Venían caminando y cuando pasaban por la carretera y los veía desde mi casa del Majuelo, recuerdo que me quedaba mirando la comitiva y mi madre me decía ¡Ya va la gente para Las Nieves! Antes de emprender la dura marcha hacia la ermita, hacían una parada en la plaza de La Villa y desde allí ya subían con ¡os camellos y burros.
No sé lo que dirán los archivos sobre esto, pero desde luego el recuerdo que guardo es que se quedaban esa noche arriba y que al día siguiente regresaban a última hora, cuando se ponía fin a las fiestas.
Es en el año 61 con unos 13 años, cuando subí caminando por primera vez con mi familia desde Teguise. Recuerdo que la carretera de Lomo Blanco no estaba terminada y subíamos por una vereda, llegando a la montaña, ya veíamos la ermita antigua, la misma en la que años después se casaría una de mis hermanas.
Cuando tenía 17 y 18, ya subíamos en taxi, y más adelante ya lo hacía con mi furgoneta, así que invitaba a algunos amigos y disfrutábamos de las fiestas; que por aquella época no eran muy diferentes de lo que son hoy en día.
La gente participaba en la celebración de la Eucaristía y de la Procesión y cuando terminaba, pasaban un rato en los ventorrillos y compraban turrones y pinas en los tradicionales puestos; como los que nos acompañan cada año.
Me emociona ver que hoy en día la esencia de estas fiestas y la devoción a la Virgen de las Nieves, continúa siendo la misma que en esos años.
En el año 66, estando Don José Fajardo de cura de Teguise, se tomó la decisión de derribar la pequeña ermita, para hacer una un poco más grande y de este modo intentar dar cabida a todos los peregrinos que llegaban hasta la montaña, para venerar a la Virgen. Antes del derribo hicieron una pequeña capilla al lado de la ermita antigua, para dejar allí a la Virgen y no tener que trasladarla a Teguise.
Con la aportación de los fieles de los pueblos de alrededor y con mucha paciencia, finalmente y pasando unos 5 años, se terminó la actual ermita.
Durante los años que se estuvo construyendo la ermita, las fiestas se siguieron celebrando de la misma manera y con el mismo fervor cada año.
Tanto es así que durante esos días, la Virgen era trasladada a la ermita en construcción, aún sin techo. Solo los laterales daban cobijo a los fieles y a Nuestra Sra .de las Nieves.
Recuerdo, cuando en el año 69 una tarde ayudé a Rafael a trasladar el trono de la Virgen, desde el Convento de San Francisco hasta Las Nieves. Imagino que conociendo a Rafael desde niño y siendo él, sacristán de la Iglesia de Nuestra Sra. De Guadalupe, en algún momento me pidió ayuda, algo que se prolongó con el paso de los años. Sólo tengo presente un año en el que no pude estar aquí en agosto, y fue durante mi paso por el cuartel en Olla Fría en el año 70. Así que cuando regresé, la ermita ya estaba terminada.
Fue en el año 71, cuando el Obispo José Antonio Infante, vino a inaugurarla.
De ese mismo año, guardo un simpático recuerdo y es: que de nuevo Rafael me pidió ayuda, en este caso para subir una escalera y colocar los cordones de las ventanas, junto con Jordán, ya fallecido. Rafael, que era un hombre con buen humor, se rió mucho esa mañana, y mientras yo le agarraba la escalera a Jordán, él me decía – ¡Suéltale la escalera Benjamín! – Y Jordán me decía – ¡No le hagas caso! Y así pasamos la mañana, entre trabajo y risas.
Por casualidades de la vida, después de 42 años, hace unos días cambiamos esos cordones, parece imposible que hayan perdurado tanto tiempo, pero doy fe de ello.
Dos años después, el cura Don Cristóbal Díaz Rodríguez organizó una peregrinación a las Nieves, con la juventud de la parroquia; y subí caminando con la que hoy es mi esposa. Aunque son muchas las ocasiones en las que ella ha continuado subiendo a la ermita, caminando desde La Villa junto a mis hijas, yo no he vuelto a repetir esa experiencia, sin embargo, he gozado esperando el momento de verlas acercarse.
Mi memoria sólo guarda buenos recuerdos de esos días y de la persona que era Rafael.
Una persona que se pasó hasta sus últimos días acudiendo a la montaña, unas veces con Jordán, otras con Rosendo, con Mario, e incluso en el taxi de Chalo.
Como se pasaba desde la mañana a la tarde aquí arriba, guardaba algunas cosas de comer en uno de los cuartos de al lado.
Me contaron que uno de esos días que subía con Chalo, antes de que este se marchase a Teguise, le dijo que si por favor le hacía café y le ponía una gotita de anís. A Chalo se le debió ir la mano, porque cuando vino a recogerlo por la tarde, Rafael le dijo -¡Chalito, hoy te has pasado con el anís, porque no me he levantado de aquí desde que te fuiste!
Rafael dedicó muchas horas a estar en esta ermita, a cuidarla y mantenerla. Muchas de las cosas que vemos hoy en día son parte de su dedicación, como las macetas forradas de piedras de la entrada, esas macetas que años más tarde el ayuntamiento quiso quitar en una de las mejoras que se realizaron, porque consideraban que no encajaban en el entorno. Cuando me di cuenta, fui a hablar con el concejal de Obras y le pedí que no las quitaran, porque al fin y al cabo un hombre había dedicado muchas horas de su vida a mantener la ermita y los alrededores y no era justo que parte de su trabajo terminara siendo escombros. Rafael murió en el año 84, a los 74 años de edad, y su persona siempre quedará vinculada en gran medida a este sagrado lugar.
Durante todos esos años y aunque habían ido cambiando de párroco en Teguise, Don José Fajardo, que vivía en Gran Canaria, seguía viniendo a Lanzarote cada fin de semana a celebrar misa, en Las Nieves. Para las fiestas, le acompañaba Don Olegario, un cura de Las Palmas, que continuó viniendo ocasionalmente. También acudía Don Nicolás Godoy en algunas ocasiones.
Fue en las fiestas del año 85, cuando Don José Fajardo le entregó las llaves de la ermita a Don Antonio Perera, el cura de Teguise en ese momento. Quizás se sentía cansado y con pocas fuerzas, para seguir realizando sus viajes semanales a Lanzarote, porque 20 días después de las fiestas y de entregar las llaves, falleció, con aproximadamente 85 años, si la memoria no me falla. Don José Fajardo le había pedido a Don Olegario que cuando muriese, le celebrase una misa aniversario cada año en esta ermita, por la que tanto había hecho y que quedaría siempre vinculada a su vida. Este acto se llevó a cabo durante unos cuantos años hasta que Don Olegario dejó de venir a celebrar a Las Nieves.
Ese mismo año, Don Antonio Perera me pidió ayuda para que abriera la ermita los sábados, antes de la misa y desde entonces no he dejado de venir. Cuando por razones personales no he podido abrir yo, siempre he contado con la ayuda de mi familia, a la que aprovecho para dar las gracias, porque sin ellos muchos días se me habrían hecho imposibles. Como durante las fiestas, que sé que están ahí para ayudar con las flores, la limpieza, y con todo lo que vaya surgiendo.
No me olvido tampoco de las muchas personas que han colaborado de una manera u otra, en el tiempo que llevo aquí, a todos ellos, gracias. Así como a todas las personas que suben cada fin de semana a esta ermita, especialmente a un grupo de fieles de Los Valles, de Teguise y de pueblos cercanos.
A pesar de que son muchas las caras conocidas que tengo en el pensamiento, no quiero dar nombres por miedo a olvidar alguno, espero sepan entenderme.
En estos años son varias las mejoras que se han ido haciendo en esta ermita, unas más visibles que otras, pero siempre intentando mantener este apacible entorno.
Estando Don Benjamín Ramírez de cura en Teguise, en el año 2003, entre muchas otras cosas, se acordó poner grava alrededor de la ermita, y hacer la entrada de piedras y así facilitar el camino a tantas personas que visitan este lugar.
A lo largo de los años he ido encontrándome con gente a la que hacía mucho tiempo que no veía y que me alegra volver a ver, pero también he conocido a gente nueva, gente que ha venido aquí a buscar el consuelo y el cobijo de la Virgen de las Nieves en momentos duros de sus vidas. Este es un buen lugar para encontrar la paz, escuchar el silencio y hablarle a la Madre de Dios.
En ocasiones, he estado aquí sentado, en silencio y escucho los pasos acercándose lentamente hacia el altar. Muchas son las personas que vienen a dar las gracias a la Virgen, otras a presentar a nuevos miembros de la familia, otras con diferentes motivos, pero todas ellas con un fin común, el AGRADECIMIENTO.
Agradecimiento que comparto. Son muchos los buenos momentos que la vida me ha dado, y no tantos, los malos. Cuando el año pasado atravesaba por uno de esos momentos delicados de salud, conté aún más con el apoyo de todos los que me rodean. A pesar de las recomendaciones que el médico me daba y las advertencias de mi familia, todo mi empeño y mi preocupación, era que durante los días de las fiestas, las personas que acudiesen a esta ermita encontraran todo como siempre y las puertas abiertas, para gozar de unos días de júbilo.
Así lo hice, y a pesar de que por esos días recaí, fue tanta la satisfacción que sentí al acabar el día de las fiestas, que solo me quedaba pedirle a la Virgen, que me ayudase a recuperarme. Afortunadamente estoy aquí más animado, para poder compartir este momento con todos ustedes.
Sé que muchos vienen de lejos esperando encontrar la ermita abierta cualquier día y también sé que cuando ven la puerta cerrada, igualmente dejan alguna ofrenda floral, su rezo o su promesa de volver. No hace falta que sea 5 de agosto para venir andando hasta las Nieves, y la gente lo sabe y lo hace.
Y no hace falta buscar la paz para llegar hasta aquí y encontrarla sin querer.
Como bien dijo el predicador del año pasado Don Segundo Díaz, “algo tienen las montañas”, que de alguna manera hace que nuestro espíritu se eleve y nos ayude a seguir con optimismo en este camino, siempre bajo el amparo de nuestra virgen.
Podría seguir contando muchas cosas de las sucedidas en estos años, pero no me gustaría cansarles con mis recuerdos.
Voy finalizando para dar comienzo a estas fiestas. Agradeciéndoles su presencia y deseando que disfrutemos en estos días de alegría con respeto, entrega y devoción.

Les invito a que me acompañen rezando:

Dios te salve María,
Llena eres de gracia
El Señor es contigo,
bendita tu eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
-Santa María Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte,
Amén.

¡VIVA LA VIRGEN DE LAS NIEVES!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s