Pregón de Las Nieves 1998

Pregón de las Fiestas de Las Nieves
La Montaña 1998

Por: JOSÉ HERNÁNDEZ GONZÁLEZpepe. bartolome

El pregón es una invitación a la fiesta, si bien en la antigüedad el oficio de pregonero era considerado como un empleo bajo y ruín.

El pregonero era una especie de charlatán menor que, armado de tamboril, flauta y cornetín, hacía de portavoz oficial de los ayuntamientos, repitiendo con especial graceo en plazas y esquinas los bandos de alcaldes, edictos de los corregidores y/o las más sonadas noticias de la localidad.

Del pregonero, dice Gabriel Miró: “vocean su pregón los alcaldes delante de sus tablas de amuletos de barras, de coladas, de marmitas”.

El Profeta Naum dice: “mirad sobre los montes los pies del Heraldo que pregona la paz”.

Pregonar….perspectivas posibles del pregón. Y podría ser la divulgación de las maravillas de la Virgen de las Nieves. La divulgación de su historia. Cada ermita, cada santuario, cada advocación tiene la suya. A todos nos apasiona la historia de nuestras cosas, de nuestro terruño.

También la Virgen de las Nieves de Lanzarote y su ermita tienen su historia. Y este pregonero de las fiestas de las Nieves de 98, enamorado de las tantas imágenes de la Virgen de Lanzarote y motivado por su fe, saluda a la Virgen como un día en el principio de los tiempos el Ángel del Señor la saludara: “Ave María gracia plena”, Dios te salve María, llena eres de gracia.

Y en las tantas visitas a tu santuario a lo largo de nuestra vida, te ha venerado y ha aprendido a amarte al oír tus maravillas en tantos sermones de santos sacerdotes, donde hablaban de ti. De tu aparición a unos pastores, de unas voces en la montaña que se oían desde los Valles. El niño perdido por el Risco de Famara y Tú guiaste a puerto seguro, tantas otras cosas que se nos queda en la memoria, de tantas grandezas y milagros.

Y como un gigantesco foco, cuya luz irradia a toda la isla de Lanzarote, aparece la fe que aglutina en la Montaña de Famara, bajo el manto de la Virgen de las Nieves a todos los lanzaroteño, y cuya permanente iluminaría encendida desde los fabulosos tiempos, permanece intacta y nos llega a nuestros días con los mismos resplandores con que iluminaban las almas sencillas de nuestros antepasados.
Fueron aquellos sencillos pastores que, guardaban sus ganados por estos riscos de Famara y en el alba de la Historia Cristiana de Lanzarote, empezando así el culto Mariano de todos los isleños. La Virgen de las Nieves, desde aquella fecha, es nuestra vía de acceso al mundo sobrenatural.

La Virgen está aquí, en su ermita, en lo más alto de la isla, con el “Chache” al fondo, en silencio. La Montaña de las Nieves seguirá siendo por los siglos nuestro retablo de paz.

Puede afirmarse sin ningún género de dudas que la aparición de la Virgen de las Nieves constituye uno de los hitos más importantes de la historia de Lanzarote. Este hecho es cierto, ya que todos los acontecimientos que se sucedieron en esta montaña y sus alrededores, están matizados por los mismos.

Algunos historiadores, al ocuparse de Nuestra Señora de las Nieves, se han detenido siempre en la interpretación de la Bula de Martín V, fechada en Roma el 20 de noviembre de 1423.

Ellos nos han legado la certeza de que, por este documento, ha quedado demostrada la existencia de una iglesia o ermita dedicada a la imagen que comentamos, bajo la advocación de “BEATAE MARIAE DE LA PALMA”.

Siguiendo esta pauta, lo han trasmitido respetables historiadores del pasado isleño.

“Que las islas afortunadas llamadas de Canarias, situadas en la región meridional y que, entre otras, son Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, El Infierno (Tenerife), La Gomera, La Palma y El Hierro, están habitadas por pueblos que antes no conocían a Dios”.

“Que hay otra (iglesia) en Fuerteventura, bajo la advocación de Santa María de Betancuria y las restantes iglesias bajo la advocación de La Palma, en las islas de Lanzarote, Gomera y La Palma”.

El tiempo de la construcción de la ermita sigue siendo un ingma para todos nosotros. Del manuscrito “Verdadera fortuna de las Canarias y breve noticia de la milagrosa imagen de Nuestra Señora del Pino de Gran Canaria”, escrito en 1714 por el franciscano Diego Henríquez.

Conservado en el Museo Británico, en los folios 65 al 70, dice:

“Fue pues la isla de Lanzarote de las Canarias, en el año de 1427, enseñando luego en ella a aquellos infieles la fe católica siete religiosos franciscanos que vinieron para este fin, según consta en los anales”.

Algún tiempo después, apacentado sus ganados por aquellas selvas un pastorcillo se le apareció a Nuestra Señora de las Nieves, título y advocación que le declaró ella misma, mandó le dijese a los párrocos y mayores del pueblo que era voluntad suya se le fabricase casa en aquella colina.

Y agradeciendo la gran merced, hizo edificar la Iglesia, que permanece hasta ahora en aquel alto, que señorea el mar y es camino a otros lugares de aquella isla, y está como a dos millas distante de la principal población”.

En conversación con el Doctor Godoy Herrera, me habla de alguna imagen de caballería perdida por estas montañas a principio del siglo XV.

En una conferencia sobre Marianología en Canarias por el fallecimiento Don Enrique Dorta, afirma y se mantenía que la Virgen de las Nieves de Lanzarote era la “PRIMA VIRGO MARIA CANARIENSE”, LA PRIMERA Virgen María en Canarias.

Si nos damos cuenta que la del Pino de en Teror es a finales del siglo XV.

En el folleto sobre la ermita de Las Nieves de D. Francisco Hernández y Doña María Dolores Rodríguez dice lo siguiente:

“En la invasión de Calafaten en 169, fue destruida una ermita en la zona de Las Nieves, así se deduce de la declaración de Blasona Pérez, vecina de la Villa de Teguise al tribunal del santo Oficio en Junio de 1580”.

Sin embargo, un siglo después hay un Documento Notarial que parece demostrarnos la intervención divina en la reparación de la ermita.

En dicho documento declara con juramento Luis Alfonso ante el Vicario de la isla el día 19 d febrero de 1676.

Y declara que oyó unas voces que decían.

“No hay algún buen cristiano que alce la casa de la Virgen Santísima de Las Nieves”.

Dicho documento se encontraba en la casa Parroquial de Teguise.

En el testamento de Miguel Peraza, fechado en 1669 y que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas número 2761, escrinania de Juan de Bethencourt Xeres, folio 578 al 583.

“Iten declaro de setenta y cuatro fanegas de cebada rabuda, más una camella parida, propiedad de la ermita de Nuestra Señora de las Nieves, más limosnas que son entregadas al mayordomo para comprar madera en Tenerife con que techar la ermita”.

Y continúa “Iten declaro que el dicho Capitán Francisco García Centellas. Sacó y se llevó en su poder una imagen de Nuestra Señora de las Nieves desta Isla a título de asearla por estar dicha ermita amenazando ruinas y caído el techo, y la tiene en su poder lo mismo que los demás bienes”.

En el libro de Manuel Lobos y Pedro Quintana sobre “Arquitectura de Lanzarote en el siglo XVII”. Hay dos documentos o testamentos fechados en Teguise en el 3 de Septiembre y otro el 15 de Noviembre de 1676 que habla de mandos y legados de bastantes fanegas de Trigo, Cebada y Millo que se vendan para comprar madera y arreglar la ermita de Nuestra Señora de las Nieves”.

El libro de Actas del Cabildo de Teguise nos habla también de las diferentes bajadas que se hicieron desde esta ermita a la Villa Capital durante los siglos XVIII, XIX, y aún en el XX, y siempre por calamidades públicas, por falta de agua, por la langosta, por guerras epidemias, etc..

La primitiva imagen de Nuestra Señora de las Nieves para nosotros siempre ha sido un misterio. Hablan de que en la ermita existían dos imágenes, una de vestir y otra de talla, pero hasta nosotros sólo ha llegado la que hoy veneramos y es una imagen de candelero de finales de siglo XVII o principios del XVIII.

Sin embargo, en un artículo publicado por Don Lorenzo Betancor, en el diario Defensor de Canarias, el 5 de agosto de 1931, en la página 8, dice lo siguiente:

“En el último tercio del siglo XVIII, existía una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de la Expectación cuya fiesta se celebraba el 18 de Diciembre. Bajada dicha imagen a Teguise por el estado ruinoso de la ermita y después de estar mucho tiempo en la parroquial de Teguise, la Virgen deseó volver a su ermita y llevándola el 4 de agosto, había en la Montaña una gran nevada, y este fue el motivo de llamarse Nuestra Señora de Las Nieves”.

Sin embargo, la Iconografía de la Expectación suele representarse sin Niño en brazos de la Virgen.

Y este mí pregón como homenaje a Ti, quiere ser también homenaje para tantas personas que entendieron tus maravillas y mantenían tu culto a través de tiempo. Y recordamos aquel guardián y enamorado tuyo de feliz memoria Don Rafael Cabrera, que en sus últimos años vivió casi en tu ermita.

Y el Capellán fiel y devoto, Don José Fajardo Morales, sacerdote y párroco de la Real Villa durante cuarenta años largos, que en el 1928 hace una rifa de quinientas pesetas ganadas por D. José Morales para restaurar tu ermita. Y es este mismo sacerdote quien como Luis Alonso, oyendo tu voz, te edificó una nueva ermita, la actual, y te la ofrece como regalo y símbolo del Concilio Vaticano II. Y Don Enrique Dorta que en sus cuarenta y tres años de sacerdote predicaba cada año, si no el cinco de agosto, el sábado siguiente, o el dieciocho de Diciembre, fiesta de Tu Expectación.

Y este pregonero se hace voz una vez más para congregar a todos los lanzaroteño. La vida de Lanzarote debe polarizarse durante estos días en la Montaña. El pregonero, en nombre de los creyentes, desa poner toda la problemática lanzaroteño a los pies de la Virgen, para que sirva de mediadora, y sepa de dónde podemos sacar fuerzas de flaquezas para continuar en la brega, o donde hay un inagotable veneno de optimismo para suavizar tantas amarguras.

Y os pido a todos que no dejéis de pasar estos días maravillosos sin visitar la Virgen.

Las primeras Calendas de Agosto, Lanzarote, viento y calor. La isla se prepara para venir a la Montaña santa de la Virgen de Las Nieves.

En el “Chache” la tórtola anida y la paloma arrulla al pichón. La gente sube a coche o caminando con aires de folías, isas y malagueñas, corren los más jóvenes dejando atrás a los que ya se cansan.

La subida del Sur, Este y Oeste se hace desde la Señorial Villa de Teguise y caminan dejando atrás la Montaña de Guanapay, Estanislao Carrasco, Cortijo de los Cruces, Morro de Jarnilla, El Calvario, La Vega de San José, Lomo Blanco, Valle Rivera, Peña Humar, Marramajo, Peña de Juan Estevez. Y ya la ermita y la Señora.

Por el Norte desde Haría y las gentes que peregrinan de la isla hermana de La Graciosa, dejan atrás el Valle de las Mil Palmeras, La Cañada, Cuesta del Malpaso, Mirador de Los Cuchillos, Las Casillas, La Montañeta, Peña del Chache, Rincón de la Paja, Peña de Los Clavijos y, de nuevo, para estos romeros en un ascua de flores y luces, Ella, la Señora.

Nosotros ya en La Montaña, terminamos con una oración: Nuestros Padres nos han dicho que dirigidos por un resplandor y una voces Te Encontramos en lo más alto de la Montaña de Famara.

Pero si nosotros te veneramos no es por este motivo, es porque durante todos los días de nuestra existencia de cristianos, ha sido siempre Madre de Misericordia, Abogada Nuestra. Amén.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s