Pregón de La Graciosa 2013

Pregón de las Fiestas del Carmen
La Graciosa 2013

 Por: EL GRUPO DE MAYORES Y GRUPO PARROQUIAL DE LA GRACIOSA.

CANTAR A LAS GRACIOSERASpregoneras LA graciosa-2013
Leído por Milagros Toledo.

Se avecina la Fiesta del Carmen
Y las mujeres están albeando
Esperando a sus maridos
Que vienen de Cabo Blanco

CANTAR A LOS MARINEROS
Leído por Modesta Barrios.

Ojos que te vieron ir
Por esas mares afuera
Cuando te verán venir
Para alivio de mis penas

LOS BARCOS AMARRABAN
Leído por Encarna Páez.

La llegada de las Fiestas del Carmen significa para muchos pueblos el comienzo del verano, y para nosotros en La Graciosa, hace ya muchos años, tenía un sabor muy especial. Eran los días en que los barcos amarraban.
Después de nueve meses alejados de sus casas los marineros regresaban para reencontrarse con su familia, para disfrutar con sus amigos y de los días de celebración del día de su patrona. Había pasado tanto tiempo que en algunos casos, si habían dejado a sus hijos en la cuna, cuando volvían los encontraban caminando.
Barcos como La Marisa o La Felicidad surcaron los mares del Cabo Blanco en busca de corvinas, cabezotes o bailas logrando así el sustento de sus familias.
En el momento en que se amarraba era cuando se partía, entendiendo partir como repartir el dinero de lo ganado en la zafra. Zafra, ese periodo de tiempo que se había estado pescando.
La soldada, el dinero que le había tocado a cada uno, era en algunos casos los únicos ingresos que obtenían las familias durante el año. A no ser, que en casa hubiese chicos jóvenes que fueran a mariscar y obtuviesen algún ingreso extra.
Los meses en Cabo Blanco suponía para los marineros estar alejados de su familia y es por eso que para mantener el contacto se comunicaban por medio de la emisora, cartas o telegramas. Yo me acuerdo que aquí en la isla el telégrafo lo llevaban Elena, Juanita, Nieves y Antica. Una frase retumba en mi cabeza: Aquí AMZ72 contestando a MW72.
Me viene a la mente Doña Margara que en paz descanse, ella cada día mandaba un telegrama a su familia cuando estaba en Lanzarote o a su marido en la costa. Sus palabras me parecían de una belleza exquisita:
“Por casa todos bien, deseando que ustedes también estén bien, besos de todos para todos”

PINTAR LAS CASAS
Leído por Elena Toledo.

Mientras se esperaba la llegada de los marineros, las mujeres mientras tanto preparábamos las casas con ansia. Tocaba albear, pintar de blanco cada una de las estancias: los cuartos, el patio y el frontis.
El proceso de elaboración de la cal no era fácil, era necesario ir a la orilla de la marea a buscar unas piedras adecuadas. Se apartaban las piedras más aparentes y se introducían en las caleras, hornos construidos con piedras y barro de más de dos metros de alto.
Las piedras se dejaban allí durante unos tres días, calentándose lentamente con un fuego que se alimentaba de aulagas o leña, que se cargada a la cabeza.
A los tres días de estar guisándose, imagínense ustedes como estaban las piedras de caliente, para enfriarlas se metían en cestas de mimbre, las cestas se introducían en bidones de agua y con la misma se volvían a sacar.
Una vez estuviesen frías, las piedras se ponían en un patio o en algún cuarto de la casa para que se abrieran, aunque cada día había que terciarlas, mojarlas con un poco de agua.
Era maravilloso ver como poco a poco las piedras se iban deshaciendo e iba apareciendo la cal, ese polvo que luego mezclábamos con agua y nos permitía pintar de blanco, del mismo color que las velas de los barcos de nuestros familiares, que ya regresaban a casa.

EL PROGRAMA
Leído por Nieves Toledo.

Antiguamente, hace ya muchos años, no había un programa de fiestas oficial como ahora, eso apareció luego.
Las Fiestas principales se celebraban los días 15, 16,17 y 18 de Julio, fechas en que no estaba permitido hacer baile sino parrandas. Los bailes se hacían en San Felipe.
Tengo que decir que algunos jóvenes más avispados bailaban con un picar, que para quien no lo sepa un picar es un tocadiscos, donde se ponían discos de vinilo que se conseguían en Lanzarote y que luego los jóvenes se intercambiaban entre ellos.
Desde antes de las fiestas ya se tiraban voladores que compraba la gente del pueblo, cada uno los que podía.
Para ambientar la calle principal y decorar los barcos preparábamos las banderas con papeles de colores, pegándolos a hilo de bala con un pegamento que hacíamos con harina y agua.
Igual que ahora, eran días en que a La Graciosa venía mucha gente de Órzola, Haría, Ye, Máguez, Tinajo, de la Caleta de la Villa o de Soo, muchos de ellos atraídos por su devoción a la Virgen para pagar promesas, y se quedaban en nuestras casas o en almacenes preparadas para la ocasión.

CANTAR AL RÍO
Leído por Rafaela Hernández.

El Río de La Graciosa
Lo llaman Río de Flores
Y yo para mí lo llamo
Destierro de mis amores

ACTOS RELIGIOSOS
Leído por Juana Hernández.

Durante tres días el pueblo marinero de La Graciosa mostraba su devoción a la Virgen del Carmen, incluso, como cuenta mi hermano Marcial, sin que la iglesia estuviese construida o hubiese imagen de la Virgen.
Las celebraciones congregaban a multitud de personas, el pueblo entero se volcaba en las procesiones, mayores, jóvenes y chicos, todo el mundo.
Se hacía una procesión por el pueblo, recorriendo las calles principales llevando a la Virgen a hombros, otra por el mar que se solía hacer al mediodía y donde se daba premio a la embarcación mejor engalanada.
Si coincidía que durante los días de fiesta se encontraban en la isla los jóvenes que estaban haciendo el servicio militar, eran ellos los que orgullosos se encargaban de cargar la virgen.
Con los años también se cogió la costumbre de hacer una procesión alrededor de la iglesia, aunque luego esta procesión desapareció del programa. A nosotras, al grupo de mayores, nos gustaría que esta procesión se recuperara.
La imagen de la Virgen siempre ha sido la misma, se colocaba con mimo en un trono de madera hecho aquí en la isla y se decoraba con flores de plástico, fue ya más tarde cuando se comenzaron a utilizar flores frescas.

CANTAR A LAS A PARRANDAS
Interpretado por María Luisa

Bandera en aquella banda
Y fuego en la caletilla
Ahí vienen los marineros Cargaditos de cabrillas.

EL AMBIENTE
Interpretado por Piedad Páez.

Los días del Carmen eran días de gran ambiente en La Graciosa.
Uno de los actos más noveleros era la Luchada, que al principio se solía hacer en la calle pero que más tarde pasó a hacerse en el cine, y enfrentaba normalmente a un equipo de La Graciosa contra un equipo de alguno de los pueblos del norte de Lanzarote.
Y si era bonito ver como los luchadores intentaban tirarse uno a otro sobre la arena, también lo era observar entre el público las caras lavadas de los marineros, con sus gorros brillantes y su ropa planchada.
Para nosotras las Fiestas del Carmen también significaba que íbamos a estrenar algo de ropa, recuerdo la ilusión que nos hacía ir a Arrecife a probarnos vestidos y volver a La Graciosa para lucirlo durante esos días.
En esa época aún no había muchas actividades pensadas para los niños, uno de los mayores entretenimientos era ver quién era el primero en beberse toda la botella de agua moya. También había veces que se ponía cine o que se hacían barcos de hojalata en la playa del pueblo.
La fiesta también se notaba en la mesa, si se podía se comía un sancocho, un puchero o carne de cabra.

VENTORRILLOS, PARRANDA, BAILE DE TIMPLE Y GUITARRA
Interpretado por Carmen Toledo.

Después de los actos religiosos o de la Luchada, la gente se echaba a la calle, guapos y arreglados. Se reunían en los ventorrillos habilitados con bidones, palos y palmeras, cubiertos con las velas de los barcos.
Te podías encontrar ventorrillos en cualquier lado del pueblo, si cierro los ojos puedo ver clarito el ventorrillo que había en el callejón de Nieves, el de al lado de casa de Fe o el de frente a la tienda de Pedro Morales.
En los ventorrillos, que estaban abiertos durante esos días de fiesta, se vendía carne de cochino, de cabra, pescado en mojo, pulpos o torrijas. Para beber se servía cazalla, agua molla, vino o coñac.
La música la ponían las parrandas con sus isas, folias y malagueñas. Parrandas formadas, sobretodo, por familiares y amigos, que con su timple y guitarra amenizaban la fiesta. Recuerdo ver por las calles del pueblo a las parrandas tocando casa por casa y a las familias recibiéndoles con algo de anís, mantecados o bollitos.
Y pasado el Carmen, llegaba San Felipe, y ahí sí que se podía hacer baile.
Cuando se subía la bandera, nos arreglábamos y nos marchábamos dispuestas al casino de Don José Toledo.
Allí la música también era de timple y guitarra. Las parrandas, cada una de ellas con su carácter y nobleza, se intercalaban durante la noche.
Uno de los bailes típicos era el baile de la vela, se amarraba una cinta roja en la parte central de la vela y se le ponía fuego. El tiempo que tardaba en derretirse la vela y llegar a la cinta roja, era el tiempo que teníamos las mujeres para sacar a bailar a los hombres.
Si eras soltera, siempre ibas al baile acompañada de un familiar mayor que tú y casado, nunca sola, tanto para ir como para volver.

CANTAR AL PASEO
Interpretado por Eleuteria Páez.

Si quieres que vaya y venga
Manda a limpiar el camino
Que me pican las arenas
Cuando voy a hablar contigo

EL PASEO
Leído por Nieves Páez.

Todo esto que le hemos contado sucedió durante las fiestas del Carmen, un tiempo de encuentros y de celebración.
Eran tiempos en los que los novios nos encontrábamos al salir de misa en el paseo, caminando juntos, ida y vuelta desde la Biblioteca hasta las escuelas viejas.
Tiempos en los que si no tenías novio o novia, paseabas junto a tus amigas o amigos para mirar de lejos a la persona que te había robado el corazón.
Todo ello bajo la atenta mirada de los mayores que no te quitaban ojo.
Si no encontrabas quien te quisiera, siempre te quedaba el consuelo de entrar a la iglesia para rezarle a la virgen y pedirle que por favor ese muchachito se fijara en ti.

CANTAR A LOS GRACIOSEROS Y A LA VIRGEN DEL CARMEN
Leído por Juana Hernández.

Gracioseros, Gracioseras
Cuidemos de nuestra isla
Tradiciones y costumbres
Y también nuestros sombreros

Mi virgencita del Carmen
Mi marinera preciosa
Bendice desde tu altar
A la isla de La Graciosa
VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN, VIVA LA PATRONA DE LOS MARINEROS

Este Pregón fue leído el 7 de Julio de 2013, a las 21h en la Iglesia de la Parroquia Virgen del Mar, como comienzo a las Fiestas del Carmen. Fue interpretado por las mujeres del Grupo de Mayores y del Grupo Parroquial, pertenecientes al Consejo de Ciudadanía de La Graciosa. El texto fue confeccionado por ellas mismas, contando con la colaboración de Marcial Hernández, de María Betancort y de Carmen Hernández.

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